Remember when you loved me…

9 febrero 2011

Here I am, one more time, mi colega del trabajo Oliver Moss (alias el mapache volador) ha ideado un pequeño gran concurso en PriceMinister.co.uk. Como San Valentín se acerca peligrosamente y él esconde bajo esa planta de rockero de la noche un romántico empedernido, va a realizar una lista de grandes canciones de amor que le harán llegar blogueros de todas partes. Aquí podéis encontrar las bases: http://www.priceminister.co.uk/events.html. Y aquí unas propuestas de regalos en Price para vuestros amourcitous, darling: Jazz, “músicas del mundo”, o trip-hop y downtempo.

Oliver pide tres canciones por cabeza y una breve explicación, me voy a dejar cientos de canciones en el tintero, pero vamos a ello con las tres primeras que me vienen a la cabeza.

FABRIZIO DE ANDRE – AMORE CHE VIENI, AMORE CHE VAI

A este cantante genovés lo conocí durante mi Erasmus, ya que era un ídolo para la gran mayoría de las muchachada transalpina, pero, casualidades de la vida, esta canción la he conocido aquí en París, una noche de guitarras después de una cena con amigos. La canción es simple y preciosa, al más puro estilo folk italiano de los 60, pero en realidad merece la pena solo por los dos últimos versos: “io t’ ho amato sempre , non t’ ho amato mai, amore che vieni , amore che vai”, o lo que es lo mismo: “te he amado siempre, nunca te amé… amor que vienes, amor que te vas”.

JOAQUiN SABINA – Y SIN EMBARGO

Elección tal vez poco original, pero aquí no se trata de ser original, si no de dar canciones brutales, esas canciones que te hubiera gustado escribir a ti mismo. Un clásico del maestro, una canción que podré escuchar dentro de 100 años y me seguirá pareciendo igual de maravillosa. Matadora.

CIBELLE – GREEN GRASS

Esta es una versión de una canción del gran Tom Waits (que si escuchan con atención, se darán cuenta de que participa aquí en los coros). Si la canción de por si ya era bonita, Cibelle con su voz y los arreglos de harpa la ha llevado a otra dimensión.

Feliz San Valentín al que lo celebre en pareja, y al que no, feliz Día del Amor Propio, que debería de ser todos y cada uno de los días del año. No lo olviden, sean felices.


Prefiero ser una metamorfosis ambulante

7 febrero 2011

Allá por el mes de junio del año pasado, mientras buscaba algún que otro concurso literario con el que ponerme un poco a prueba, caí en la página del concurso Todos somos diferentes de la Fundación de Derechos Civiles (CIVILIA). Me tocó la fibra aquello que decía en las bases del concurso de: “su objetivo es distinguir aquellas creaciones originales que conjuguen la calidad artística con una especial sensibilidad y capacidad de comunicación y denuncia de realidades racistas o de intolerancia”.

Me atraía muchísimo la idea de escribir un pequeño relato con moraleja y que además tuviera algo de denuncia… pero no me acababa de llegar ninguna idea. Sin embargo, como en tantas otras situaciones de la vida, muchas veces no tienes que devanarte los sesos para buscar algo que ya tienes delante. Yo creo que la gran mayoría de nuestros problemas personales vienen por falta de empatía, es decir, por falta de comprensión y una pésima comunicación, porque no sabemos hacer aquello tan simple y complejo a la vez de salir de uno mismo y ver la situación desde el punto de vista del otro, o salir del todo y ver la situación entera desde fuera.

En mi vida personal me sentía un poco así por muchos diferentes motivos: me ocurrían muchas cosas que trataba de explicar en vano a la gente de mi alrededor, pero entre mi dificultad para hacerme entender y el poco interés que suele mostrar la gente por los problemas de los demás, me veía abocado a “tirar p’alante” con una cierta resignación. En algunos de esos momentos pensaba: “si tan sólo se pudieran poner en mi lugar”… y de esa idea surgió esta fábula un poco fantástica.

Escribí el relato a toda prisa, en apenas 3 o 4 días, la última noche no dormí para poder acabarlo, hice una última lectura rápida en el trabajo y lo mandé 5 minutos antes de que acabara el plazo de entrega, sin revisiones, sin correcciones. Al final tuve el inmenso honor de quedar entre los 40 finalistas (de más de 1000 relatos presentados)… pero eso no quita que me quede un cierta decepción sabiendo que si hubiera tenido algo más de tiempo podría haber quedado algo mucho más elaborado. Porque, no nos engañemos, este relato, está concebido con el corazón, pero está escrito un poco como el culo. Cosas de la vida, hay que ir poco a poco.

 

Si quieren leerlo (4 páginas de nada en un archivo Word, se lee en 10 min), sólo tienen que hacer clic aquí:

Descargar y leer “La metamorfosis ambulante” – Pablo Anton


Y ahora, unos vídeos musicales que hacen referencia al relato.

La canción de la que he tomado prestado el título, del rockero brasileño por excelencia, el bahiano Raúl Seixas. Esta canción, que aparece en la película Cidade de Deus, es un tema mítico del disco Krig-ha, Bandolo! de 1973 y es  un tema archiconocido en Brasil. Un clásico.

Una de las niñas del relato se llama Nídia, como Nídia Góngora, la cantante colombiana de este temazo del dj, productor y compositor inglés Will Holland y su Quantic and his Combo Bárbaro, seguramente la canción que más he escuchado el último año y que más me anima.

Tuve la inmensa fortuna de ver en directo a Quantic en his Combo Bárbaro en verano pasado en el Cabaret Sauvage parisino. Salgo un par de veces entre el público en este vídeo del concierto. Fue impresionante.

La otra niña del relato se llama Cibelle, como la diosa griega de la Madre Tierra, y también como la indescriptible e indefinible cantante brasileña Cibelle Cavelli Bastos, a la que también he podido ver en directo un par de veces este año. Me lleva loquito esta chica, y cada vez hace experimentos musicales más extraños y mejores. Aquí tienen su último videoclip:

Y recuerden, estén siempre atentos a lo que encuentran a su alrededor y salgan más a menudo de sí mismos.

 

Yo pispo con una de las citas del cuento, en la librería Shakespeare & Co.


Se nos fue un trocito de Albayzin

15 diciembre 2010

Lo vi cantar tres veces en mi vida, siempre de lejos, de tanta gente que se agolpaba para asistir en silencio al espectáculo de su quejío. Me perdí su último concierto en París, el abril pasado, tardé varios días en perdonármelo. Lo ví dos veces “en persona” en un bar de Granada, afable, enorme, accesible, imponente. Creo que fue un hombre bueno, un sabio iluminado, una persona sensible con una visión cósmica, un flamenco que sublimó y popularizó ese arte al que se consagró, un hombre sencillo y feliz. Un grande. Gracias maestro.

Enrique Morente, “matando el tiempo” :-)
EL PEQUEÑO RELOJ – ENRIQUE MORENTE (2003)
He aquí otra manera de medir / Y gira el llanto sin cesar,
Como el rosario, como la noria / Como el mundo, como la espiral /Del mecanismo perfecto y perpetuo de un reloj.

El año, el siglo, el tiempo / El llanto y el tiempo contando los pasos. / Contamos el tiempo con las cuentas amargas de las lágrimas. / El pequeño reloj /

Y también contamos el tiempo con el mar. / El mar movido eternamente por el viento / Que el mar también es un reloj. / El gran reloj.

Una ola, dos olas, tres olas / Pasan los años y los siglos / Y las horas no cesan / Las olas van y vienen y se rompen / Hay más olas que estrellas / Y que granos de arena / Y contamos el tiempo / Con las olas amargas coronadas de espuma.

Yo no le temo a las olas / Ni a los grandes temporales / Yo le temo a tus ojillos / Cuando dejan de mirarme.

Que me toque arrebato / Las campanas del olvido / Venga y apaguen el fuego / Que esta gitana ha encendido.


Obsesiones de un mes de junio

26 junio 2010

Caetano Veloso versionando Billie Jean de Michael Jackson (con sorpresa final)

Un cuento de niños para adultos del recientemente desaparecido José Saramago, uno de los más grandes.

Descubrimiento maravilloso que me llegó del Realejo granaíno.

Actuación impresionante del bueno de Milton Nascimento con su amigo Wagner Tiso.

Staff Benda Bilili, un grupo musical que viene del Congo. Unos fieras increíbles con un directo brutal que pude disfrutar hace una semanita gratis por el día de la Fiesta de la Música.


El día que desaparezca en la curva del cielo

17 junio 2010

Cuando una de tus aficiones es investigar en busca de música (rara, buena, extraña, original, atrayente, bailonga, alegre, tristona, experimental, desconocida, etc.) corres el riesgo de encontrarte a veces con ciertas cosas que no esperabas, que no las ves venir, te golpean de lleno y que te dejan fuera de combate. Esta canción, del artista brasileño Amnese, es una de esas raras coincidencias que nos depara la vida.

O DIA EM QUE RESOLVI SUMIR – AMNESE

Um dia eu resolvi sumir.

E eu sumi porque eu queria ver
Como é que o mundo giraria sem mim.
Antes, antes de tudo isso,
Até queria ser invisível,
Só pra não ser notado,
Esconder-me, desaparecer.

Mas só agora, depois de tanto tempo,
Depois de um dia horrível,
Uma noite sem dormir,
Foi que eu deixei todas as coisas
e com a roupa do corpo,
algum dinheiro no bolso,
Eu saí por ai. fui lá, no alto,
Só pra descobrir que o mundo continuava a girar sem mim.

Isso foi no dia em que eu resolvi sumir.

Foi assim que eu resolvi desaparecer,
Eu desapareci pra procurar,
E procurar que sempre foi transitivo direto, sempre foi,
E que agora desconhecia qualquer complemento e isso,
Meu amigo, isso, isso não era a única coisa
Que não fazia sentido algum por aqui.

E se você soubesse o quão egoísta eu me sentia,
Você entenderia porque que naquele dia eu resolvi sumir.

E eu sumi porque mesmo o mundo,
Ele girando sem a minha força,
Girando sem depender de mim,
Sem a minha vontade, o meu mundo,
O meu mundo, esse nunca tinha saído do lugar.

E agora eu não posso mais esperar
pra ver o meu mundo começar a girar.

Talvez tenha sido que eu tenha ido procurar.

Depois que eu fugi, eu fui procurar por Sofia.
Sofia estava na curva do céu.

Mi traducción de la letra.
EL DÍA QUE DECIDÍ DESAPARECER – AMNESE

Un día decidí desaparecer.

Desaparecí porque quería ver
como el mundo giraría sin mí.
Antes, antes de todo eso,
incluso quería ser invisible,
solo para pasar desapercibido,
esconderme, esfumarme.

Pero solo ahora, después de tanto tiempo,
después de un día horrible,
de una noche sin dormir,
ahora he dejado todas mis cosas
y con la ropa que llevaba puesta,
algún dinero en el bolsillo,
me fui por ahí. Me fui para allá arriba,
para entonces descubrir que el mundo seguía girando sin mí.

Eso pasó el día en que decidí desaparecer.

Fue así como decidí desaparecer,
desaparecí para buscar,
buscar siempre fue transitivo directo, siempre lo ha sido,
y ahora desconocía cualquier complemento y eso,
mi amigo, eso, eso no era lo único
que no tenía ningún sentido por aquí.

Y si supieras cuán egoísta me sentía,
comprenderías porque aquel día decidí desaparecer.

Y yo desaparecí porque incluso el mundo,
girando sin mi fuerza,
girando sin depender de mí,
sin mi voluntad, mi mundo,
mi mundo, siempre estuvo en el mismo lugar.

Y ahora ya no puedo espera para ver
que mi mundo empieza a girar.

Tal vez sea eso lo que fui a buscar.

Después de haber huido, fui en busca de Sofía.
Sofía estaba en la curva del cielo.

 


O telefone tocou novamente

3 junio 2010

Microrrelato presentado al Premio Revista Eñe de Literatura Móvil:

Julio no supo qué pensar cuando, hablando por teléfono con su ex novia, con la que había cortado no hace mucho, y después de haber discutido durante más de una hora con ella, él le preguntó: “Y además, ¿sabes quién de los dos provocó nuestra ruptura con su actitud?”, y tras escuchar un bufido, tan solo recibió por respuesta el tono del teléfono que le decía: “Tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú…”.

El relato mezclado con (qué insolencia) Apesar de você de Chico Buarque:


Hace un año y parece un siglo

22 mayo 2010

DEFENSA DE LA ALEGRÍA

a trini

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
                  y también de la alegría.

MARIO BENEDETTI 


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