“¿Ha dicho… ¡bailar!?”

15 agosto 2011

Agosto: todo de colores


Enlace a la página de la sesión (con la lista de canciones)

Uno de mis tantos sueños todavía por cumplir es el llegar a ser un Dj, modesto, un pinchadiscos de aquellos que pone la música que le gusta y disfruta el doble viendo a la gente disfrutar con lo que suena.

Por ahora solo he podido hacerlo en alguna que otra fiesta de amigos, y la verdad es que me encanta y sirve de práctica para lo más importante: saber seleccionar la música ideal para que gente no decaiga y saber llevarla en una pequeña montaña rusa de subidas y bajadas.

La sesión de arriba es uno de las pocas que he grabado y me sirve de alguna manera como tarjeta de presentación. La selección se supone que es para un pub de copas, no para una discoteca con una gran sala de baile. Es sólo música para pasar un buen rato. Espero que les guste, ¡a-gosto-so!

El comienzo de la sesión es el final de la película Zorba el Griego editado por mí, siempre es bueno bailar con alguna buena idea en la cabeza.



“Es peligroso ser feliz”

6 agosto 2011

-"Este barrio no tiene ningún sentido" / "Todos los lugares del mundo tienen un sentido" - Cómic "Las calles de arena", de Paco Peña

Estoy de vuelta en Murcia. Más concretamente en Santomera. Bajar de París a Santomera a principios de agosto no es solo un desplazamiento en horizontal, según se mire, puede ser también una caída en vertical. Y París y Santomera estás a 1200km.

En unas horas apenas pasé de vestir jersey, chaqueta y fular bajo un cielo color metálico y una lluvia constante a andar casi todo el día en calzoncillos y no poder salir de casa hasta las 20h por el sol que arrasa la huerta murciana. Una vez alguien me dijo en Granada que “los aviones viajan más rápido que la mente de los hombres”, y es muy cierto. También un día me dijeron que los recuerdos distorsionan la realidad y tienden a llevarla a los extremos, de la felicidad o del dolor. Es cierto también, y yo añadiría “si no caen totalmente en el olvido”. Y sobre todo: “con el tiempo, todo queda en su lugar”: los momentos que se recuerdan como extrema felicidad dejan un simple y reconfortante rastro de cariño y los momentos asociados al dolor y al miedo acaban alejándose de nuestro umbral de resistencia y nos damos cuenta que nos han hecho más fuertes (y duros, vaya).

Pero para que ese momento llegue hace falta tiempo. Siempre todo necesita más tiempo del que pensamos. Hoy en día la paciencia es más que nunca un reto. Quien consigue hacer suya esa cualidad, es un artista.

Lo bueno de los viajes, entre muchas otras cosas, es que te sacan de la dinámica diaria de tu vida, por eso también es mucho mejor si el punto de partida y de llegada es radicalmente diferente: ese contraste te golpea sin remisión y al mismo tiempo te ayuda a colocar cada cosa en su sitio y a amueblar tus pensamientos.

Pero como siempre, hay que tener paciencia. Acabo de llegar y me queda mucho camino que recorrer todavía. Tengo que saber tomar carrerilla y coger una buena corriente de aire cuando salte de nuevo. Necesito algo de tiempo para pensar un poco, hay que saber bien donde se pisa, porque ya saben, como dice un verso de la canción de Chico Buarque que encontrarán más abajo, “es peligroso ser feliz”.

Yo estuve presente en este increíble concierto de Mônica Salmaso, en un teatro de São Paulo en el verano de 2007. Parece que el tiempo es una de las pocas cosas que va más rápido que los aviones. Disfruten.


Un año en París

2 junio 2011

Acabe de cumplirse un año desde que llegué a París. Un año que parece muchísimo más tiempo por la gran cantidad de experiencias que he vivido, el cantidad de personas que se han cruzado en mi camino y por todas las sorpresas buenas y malas que me ha deparado esta ciudad a lo largo de estos 12 meses. El balance es tremendamente positivo si me doy cuenta de todo lo que he hecho (y tomando en cuenta los escasos medios con los que he contado)… no solo he tomado todo lo que la ciudad tenía para darme, si no que incluso a veces se lo he birlado sin que se diera cuenta. Puedo estar contento. Feliz verano.

La Géode del Parc de la Villette, el mejor parque para pasar el verano parisino

Flores con forma de radar, un ejemplo de los miles de maravillosos graffitis que se pueden encontrar por doquier en la ciudad

Un señor curiosea en la puerta de la mítica Librería Shakespeare, en la ribera del Sena, al lado de Notre-Dame

Yo buscando sitio para sentarme en el mural (que cambia semanalmente) de la terraza del café Place Verte, en Oberkampf-Ménilmontant

La muy célebre plaza de la Bastilla, tomada pacíficamente por los "indignés" españoles

De París al cielo (estatua en el cementerio de Montmartre)

Actualmente vivo en el barrio de Belleville, uno de los tradicionales barrios chinos de la ciudad que se ha convertido ahora en un crisol de culturas, donde judíos, orientales, árabes y parisinos se confunden en su ir y venir frenético. Además, la casa donde nació Edith Piaf, está a dos manzanas de mi casa :-)


Y que no nos falte la palabra…

9 febrero 2011

Este mes la cosa va de concursos de amigüitos del trabajo. En esta ocasión es el ínclito e inefable Juanlu Fajardo quién organiza un pequeño concurso para la página española de PriceMinister. Este adalid de la causa sevillista nos pide hablar sobre alguna de las novedades literarias de este año 2011.  A cambio de tu opinión ganas seguro un libro que recibirás en tu casita. Tentador, ¿verdad? Si estás interesado/a, échale un vistazo a lo que nos propone en su blog. Y si quieres seguir aumentando tu librería (para después revenderla en el mismo sitio) echa un vistazo en Price a las secciones de literatura contemporánea, literatura de autores de lengua extranjera, literatura hispanoamericana o poesía.

Echando un vistazo rápido por webs y blogs literarios he visto que este año nos depara alguna que otra sorpresa: nuevo libro de Juan Marsé y dos obras póstumas de Roberto Bolaño y José Saramago. Del primero me leí un librito hace mucho tiempo, Los misterios de colores. No me llegó. Del prematuramente desaparecido Roberto Bolaño he visto el documental sobre su vida (el año pasado) y antes de leerme ningún libro de él devoré todas las entrevistas que daba en la prensa que llegué a encontrar, me apasionaba esa insultante desidia con la que respondía a las preguntas. Y hace un par de veranos me leí un libro suyo que era totalmente subyugante: Estrella distante. Me impactó tanto que escribí algo en este mismo blog. De José Saramago me he leído varios libros y siempre me ha gustado, a pesar de que a veces se hiciera algo pesado con sus interminables descripciones y sus elucubraciones mil. Además, era portugués, y a mí lo luso me tira mucho.

Pero si hay un libro que sale este año (salió hace algo más de una semana de hecho) y que me atrae bastante es el 1Q84 de Haruki Murakami. Hace no muchos años que escuché hablar de este escritor nipón, y aunque todavía no me he leído nada de él, siempre me ha interesado toda información que he podido leer sobre su persona o lo que me han podido contar de su obra. Parece ser que es uno de los nuevos gurús (léase, un superventas “alternativo”) de la literatura actual, como pueden ser Paul Auster o Michel Houellebecq. No obstante he leído que se le asocia bastante la etiqueta de “escritor pop” por la manera que tiene de abordar sus novelas, que suelen contar, nada nuevo y todo por redescubrir, encuentros y desencuentros de mujeres y hombres en grandes ciudades, la recurrencia del pasado, los recuerdos y los sueños, todo ello aderezado con ligeros toques de novela pulp o novela negra.

Este libro me atrae, primero, porque un amigo mío, Gabriel Álvarez, un apasionado de la cultura y la lengua japonesa, ha hecho la traducción del japonés al gallego, y eso ya es motivo suficiente para que me pique el gusanillo de querer leerlo. Después porque el mismo autor reconoce que este es su proyecto más ambicioso, y teniendo en cuenta que el libro se edita en tres tomos (el tercero en 2012) que conforman más de 800 páginas, es como para creerle. Y tercero por lo que comentaba más arriba: porque me encantan las novelas urbanas (oscuras, asfixiantes, hipnóticas) de encuentros y desencuentros casi furtivos y/mágicos entre un hombre y una mujer y, en este caso, además (lo he leído por ahí, no podría saberlo de otra forma), porque el autor juega con los recuerdos de la infancia (el Japón de 1984) y con los sueños que se confunden con la realidad. Una novela que juega con el lector y que le deja jugar al mismo tiempo. Si no, vean lo que se imagina Haruki:

Buenas lecturas para este 2011.


Remember when you loved me…

9 febrero 2011

Here I am, one more time, mi colega del trabajo Oliver Moss (alias el mapache volador) ha ideado un pequeño gran concurso en PriceMinister.co.uk. Como San Valentín se acerca peligrosamente y él esconde bajo esa planta de rockero de la noche un romántico empedernido, va a realizar una lista de grandes canciones de amor que le harán llegar blogueros de todas partes. Aquí podéis encontrar las bases: http://www.priceminister.co.uk/events.html. Y aquí unas propuestas de regalos en Price para vuestros amourcitous, darling: Jazz, “músicas del mundo”, o trip-hop y downtempo.

Oliver pide tres canciones por cabeza y una breve explicación, me voy a dejar cientos de canciones en el tintero, pero vamos a ello con las tres primeras que me vienen a la cabeza.

FABRIZIO DE ANDRE – AMORE CHE VIENI, AMORE CHE VAI

A este cantante genovés lo conocí durante mi Erasmus, ya que era un ídolo para la gran mayoría de las muchachada transalpina, pero, casualidades de la vida, esta canción la he conocido aquí en París, una noche de guitarras después de una cena con amigos. La canción es simple y preciosa, al más puro estilo folk italiano de los 60, pero en realidad merece la pena solo por los dos últimos versos: “io t’ ho amato sempre , non t’ ho amato mai, amore che vieni , amore che vai”, o lo que es lo mismo: “te he amado siempre, nunca te amé… amor que vienes, amor que te vas”.

JOAQUiN SABINA – Y SIN EMBARGO

Elección tal vez poco original, pero aquí no se trata de ser original, si no de dar canciones brutales, esas canciones que te hubiera gustado escribir a ti mismo. Un clásico del maestro, una canción que podré escuchar dentro de 100 años y me seguirá pareciendo igual de maravillosa. Matadora.

CIBELLE – GREEN GRASS

Esta es una versión de una canción del gran Tom Waits (que si escuchan con atención, se darán cuenta de que participa aquí en los coros). Si la canción de por si ya era bonita, Cibelle con su voz y los arreglos de harpa la ha llevado a otra dimensión.

Feliz San Valentín al que lo celebre en pareja, y al que no, feliz Día del Amor Propio, que debería de ser todos y cada uno de los días del año. No lo olviden, sean felices.


Prefiero ser una metamorfosis ambulante

7 febrero 2011

Allá por el mes de junio del año pasado, mientras buscaba algún que otro concurso literario con el que ponerme un poco a prueba, caí en la página del concurso Todos somos diferentes de la Fundación de Derechos Civiles (CIVILIA). Me tocó la fibra aquello que decía en las bases del concurso de: “su objetivo es distinguir aquellas creaciones originales que conjuguen la calidad artística con una especial sensibilidad y capacidad de comunicación y denuncia de realidades racistas o de intolerancia”.

Me atraía muchísimo la idea de escribir un pequeño relato con moraleja y que además tuviera algo de denuncia… pero no me acababa de llegar ninguna idea. Sin embargo, como en tantas otras situaciones de la vida, muchas veces no tienes que devanarte los sesos para buscar algo que ya tienes delante. Yo creo que la gran mayoría de nuestros problemas personales vienen por falta de empatía, es decir, por falta de comprensión y una pésima comunicación, porque no sabemos hacer aquello tan simple y complejo a la vez de salir de uno mismo y ver la situación desde el punto de vista del otro, o salir del todo y ver la situación entera desde fuera.

En mi vida personal me sentía un poco así por muchos diferentes motivos: me ocurrían muchas cosas que trataba de explicar en vano a la gente de mi alrededor, pero entre mi dificultad para hacerme entender y el poco interés que suele mostrar la gente por los problemas de los demás, me veía abocado a “tirar p’alante” con una cierta resignación. En algunos de esos momentos pensaba: “si tan sólo se pudieran poner en mi lugar”… y de esa idea surgió esta fábula un poco fantástica.

Escribí el relato a toda prisa, en apenas 3 o 4 días, la última noche no dormí para poder acabarlo, hice una última lectura rápida en el trabajo y lo mandé 5 minutos antes de que acabara el plazo de entrega, sin revisiones, sin correcciones. Al final tuve el inmenso honor de quedar entre los 40 finalistas (de más de 1000 relatos presentados)… pero eso no quita que me quede un cierta decepción sabiendo que si hubiera tenido algo más de tiempo podría haber quedado algo mucho más elaborado. Porque, no nos engañemos, este relato, está concebido con el corazón, pero está escrito un poco como el culo. Cosas de la vida, hay que ir poco a poco.

 

Si quieren leerlo (4 páginas de nada en un archivo Word, se lee en 10 min), sólo tienen que hacer clic aquí:

Descargar y leer “La metamorfosis ambulante” – Pablo Anton


Y ahora, unos vídeos musicales que hacen referencia al relato.

La canción de la que he tomado prestado el título, del rockero brasileño por excelencia, el bahiano Raúl Seixas. Esta canción, que aparece en la película Cidade de Deus, es un tema mítico del disco Krig-ha, Bandolo! de 1973 y es  un tema archiconocido en Brasil. Un clásico.

Una de las niñas del relato se llama Nídia, como Nídia Góngora, la cantante colombiana de este temazo del dj, productor y compositor inglés Will Holland y su Quantic and his Combo Bárbaro, seguramente la canción que más he escuchado el último año y que más me anima.

Tuve la inmensa fortuna de ver en directo a Quantic en his Combo Bárbaro en verano pasado en el Cabaret Sauvage parisino. Salgo un par de veces entre el público en este vídeo del concierto. Fue impresionante.

La otra niña del relato se llama Cibelle, como la diosa griega de la Madre Tierra, y también como la indescriptible e indefinible cantante brasileña Cibelle Cavelli Bastos, a la que también he podido ver en directo un par de veces este año. Me lleva loquito esta chica, y cada vez hace experimentos musicales más extraños y mejores. Aquí tienen su último videoclip:

Y recuerden, estén siempre atentos a lo que encuentran a su alrededor y salgan más a menudo de sí mismos.

 

Yo pispo con una de las citas del cuento, en la librería Shakespeare & Co.


Se nos fue un trocito de Albayzin

15 diciembre 2010

Lo vi cantar tres veces en mi vida, siempre de lejos, de tanta gente que se agolpaba para asistir en silencio al espectáculo de su quejío. Me perdí su último concierto en París, el abril pasado, tardé varios días en perdonármelo. Lo ví dos veces “en persona” en un bar de Granada, afable, enorme, accesible, imponente. Creo que fue un hombre bueno, un sabio iluminado, una persona sensible con una visión cósmica, un flamenco que sublimó y popularizó ese arte al que se consagró, un hombre sencillo y feliz. Un grande. Gracias maestro.

Enrique Morente, “matando el tiempo” :-)
EL PEQUEÑO RELOJ – ENRIQUE MORENTE (2003)
He aquí otra manera de medir / Y gira el llanto sin cesar,
Como el rosario, como la noria / Como el mundo, como la espiral /Del mecanismo perfecto y perpetuo de un reloj.

El año, el siglo, el tiempo / El llanto y el tiempo contando los pasos. / Contamos el tiempo con las cuentas amargas de las lágrimas. / El pequeño reloj /

Y también contamos el tiempo con el mar. / El mar movido eternamente por el viento / Que el mar también es un reloj. / El gran reloj.

Una ola, dos olas, tres olas / Pasan los años y los siglos / Y las horas no cesan / Las olas van y vienen y se rompen / Hay más olas que estrellas / Y que granos de arena / Y contamos el tiempo / Con las olas amargas coronadas de espuma.

Yo no le temo a las olas / Ni a los grandes temporales / Yo le temo a tus ojillos / Cuando dejan de mirarme.

Que me toque arrebato / Las campanas del olvido / Venga y apaguen el fuego / Que esta gitana ha encendido.


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